jueves, 12 de marzo de 2015

CONSPIRACIONES DEL 11S



Las conspiraciones del 9/11 son una serie de muy diversas teorías sobre el origen y desarrollo de los atentados (que tuvieron lugar el 11 de septiembre de 2001 en el World Trade Center, en El Pentágono y en una zona rural de Pensilvania en la cual se estrelló el único avión que no consiguió llegar a su objetivo) que discrepan con la versión oficial.

Las teorías que han conseguido mayor repercusión suelen estar basadas en una de estas dos ideas:
  • Que el Gobierno de Estados Unidos tenía conocimiento previo de los ataques y deliberadamente no hizo nada para prevenirlos. Este grupo de teorías, por tanto, admite la existencia de los secuestradores islámicos y no cuestiona la causa del derrumbe de las Torres Gemelas o el ataque contra el Pentágono, pero acusa al gobierno de permitir deliberadamente que los terroristas realizaran los ataques.
  • Que fue el propio gobierno de Estados Unidos (según algunos apoyado por otros países como Israel o Arabia Saudí) quien orquestó y perpetró los ataques en una operación de bandera falsa. Las operaciones de bandera falsa son operaciones encubiertas llevadas a cabo por gobiernos, corporaciones y otras organizaciones, diseñadas para aparecer como si fueran llevadas a cabo por otras entidades.
Algunas de las teorías de la conspiración sobre los acontecimientos del 11S que han conseguido mayor repercusión es que el derrumbe de las Torres Gemelas se produjo no por el avión sino por una demolición controlada  y que lo que cayó en el Pentágono fue un misil y no un avión de pasajeros. El Nist (Instituto Nacional de Estandard y Tecnología) el Fema (Agencia Federal para la Gestión de Emergencias), el FBI y el NTSB (Panel para la Seguridad en el Transporte Nacional) son los organismos que se encargaron de hacer los estudios oficiales. Esto sin contar con otros organismos científicos y publicaciones independientes que han corroborado los estudios

TEORÍA DE LA DEMOLICIÓN CONTROLADA Y SUS RÉPLICAS

·   Explosiones: Muchos testigos incluidos los bomberos que entraron en las torres dijeron haber visto y oído explosiones.
Es normal que se oigan explosiones durante un incendio (por ejemplo, derrumbes parciales como los que se produjeron pueden ser interpretados como explosiones), por tanto este dato por sí solo no dice mucho. Además no se oyó ninguna explosión durante el colapso de la estructura.
Los miembros del grupo Scholars for 9/11 Truth han recogido testimonios de destellos y fuertes explosiones inmediatamente antes de la caída. Los testigos presenciales han informado repetidamente de explosiones ocurriendo antes de la caída de las torres del World Trade Center, y la organización "International Center for 9/11 Studies" ha publicado videos obtenidos de NIST, junto con indicaciones sobre cuándo esas explosiones se oían. Hay muchos tipos de ruidos fuertes agudos que no son causadas por explosivos, y los registros sismográficos del evento no muestran evidencia de las explosiones.

·   El Lobby (la planta baja) y los sótanos estaban totalmente destrozados antes de que se derrumbaran las torres.
El combustible en llamas de los aviones cayó por los conductos de servicio y los huecos de los ascensores, extendiendo los daños a zonas de los rascacielos muy alejadas de los lugares de impacto. Lo mismo ocurrió en 1945 cuando un B-25 se estrelló contra el Empire State entre las plantas 78 y 80, y el combustible en llamas descendió por los huecos de los ascensores y causó graves daños en el hall del edificio

·   Los partidarios de la demolición dicen que un avión no puede por si solo derruir un edificio de esas características y además los incendios declarados en las torres tras los impactos no pudieron fundir el acero. Los 37.000 litros de combustible de cada uno de los aviones ardieron a entre 1.100º C y 1.200ºC, mientras que para fundir acero se necesitan 1.510º C.
Lo que los partidarios de la demolición ocultan es que no hacía falta fundir el acero sino sólo debilitarlo. El acero pierde ya resistencia a sólo 400º C y, si el fuego alcanza los 1.000º C, sólo retiene el 10% de su fortaleza original. Y, en cuanto se empezaron a debilitar las estructuras, ya dañadas por los choques, el colapso final de los dos rascacielos era algo previsible. 
¿Cómo pudieron los aviones derribar las torres? Al impactar el avión contra la torre la espuma antiincendios que recubría las vigas principales y que las aislaba del calor salió desprendida, por lo que tras horas de calentamiento las vigas se combaron. Por otra parte el impacto también derribó los muros secos que debían evitar la propagación de incendios en el interior del edificio. Las vigas en el punto de impacto debían sostener un peso mucho mayor, y con la deformación producida por el calor, terminaron por ceder. El derrumbe se debió pues al efecto combinado del impacto y del incendio subsiguiente
 
·   Los partidarios de la demolición controlada dicen que nunca antes del 11-S se había caído ningún rascacielos de acero debido al fuego, ni tampoco después.
Sin embargo, nunca antes ningún rascacielos había sido sometido a un fuego tan intenso conjuntamente a una tensión extrema por impacto. Además el núcleo del WTC era de acero, más sensible al calor, y no de hormigón como el de la Torre Windsor de Madrid, por ejemplo, mucho más resistente al fuego, y en la que precisamente la parte que se sostenía con una estructura íntegramente de acero colapsó por completo, dejando el núcleo al descubierto como se aprecia en muchas fotografías. En otros casos de incendios en edificios con núcleo de acero, el colapso estructural también ha sido motivo de preocupación de los bomberos, aun cuando éste no se ha llegado a producir, y sí se conocen muchos casos de colapso de estructuras de acero, aunque ninguna corresponde a un edificio con las características de las Torres Gemelas.

·   Uno de los arquitectos que diseñaron las Torres Gemelas afirmó que estaban hechas a prueba del choque de cualquier avión, declaración que es tomada por los defensores de la teoría de la demolición como indicativa de la imposibilidad de que el impacto de los aviones fuera suficiente para derribarlas.
El avión contra el que estaban diseñadas era un Boeing 707, uno de los más grandes hasta la fecha en que se construyeron, según palabras del ingeniero estructural del proyecto Lee Robertson, pero bastante más pequeño y ligero que un 767. En una entrevista para la CNN, Aaron Swirsky, otro de los arquitectos, dijo que en ningún caso se había previsto por parte de ningún ingeniero una eventualidad como la que se dio.

·   Nanotermita como explosivo.  El físico Steven E. Jones cree que se utilizó como explosivo nano-termita, un material nanoenergético desarrollado para usos militares, propulsores, explosivos o pirotécnicos. Este material nunca se ha usado para demoler ningún edificio. Según su teoría poniendo explosivos en todos o casi todos los pisos cortaría por fusión las columnas de acero. Afirma haber encontrado en el polvo de los restos de las Torres Gemelas, evidencia del explosivo. La teoría de la nanotermita se usa para explicar otras supuestas extrañezas.
Steven E. Jones afirma en un estudio sumamente controvertido que ha encontrado restos de nanotermita, cuando en verdad sólo ha encontrado componentes que pueden formar nanotermita como podrían formarla de otros (hay una clara diferencia). Los restos del WTC los enviaron a varios laboratorios por todo el mundo para que los examinaran...Y sin embargo, un sólo científico afirma haberla encontrado en muestras recogidas de los restos. Jones ha ido cambiando de teoría según han aparecido nuevos datos para que encaje con su idea de la demolición controlada y están llenas de contradicciones, hablando de una tecnología extraña para demoler edificios que nadie parece conocer excepto él.
Steven Earl Jones ha destacado por su defensa de la teoría que sostiene que las Torres Gemelas y el edificio 7 fueron derrumbados por una demolición controlada. Es doctor en física. Este conocimiento no le especializa ni le hace experto en explosivos, o cálculo de resistencias de estructuras, aunque sin duda su formación le otorga cierta capacidad para realizar y entender análisis simples de mecánica. Pero ni más ni menos que cualquier otra persona con similares conocimientos básicos.

·   El físico Steven E. Jones y otros han argumentado que bocanadas de humo horizontales vistas durante el colapso de las torres indican que las torres habían sido derribadas por explosiones controladas.
NIST atribuye estas bocanadas de humo a presión de aire, creada por la disminución del volumen del edificio que caía por encima, viajando por huecos de ascensor y saliendo de alguna de las puertas del ascensor que se abren en los niveles más bajos.

·   Según los partidarios de la demolición controlada en los pisos inmediatamente inferiores a lo que se está colapsando, se ven explosiones
Lo que se ve en esos pisos posiblemente sea aire comprimido. Al caer todo el edificio, lo arrastra todo consigo, empujando todo lo que pilla a su paso hacia abajo, incluyendo el aire, el cual al ser empujado hacia abajo es comprimido y en algunos puntos revienta cristales por las altas presiones.

· Los escombros de las torres continuaron consumiéndose durante meses después de su derrumbamiento y la mayor parte del hormigón fue pulverizado. Se halló metal incandescente en la base de las torres. Los defensores de la demolición controlada afirman que ese metal era acero procedente de la estructura del edificio y que éste estaba fundido, y razonan de este modo: “el punto de fusión del acero de bajo carbono o estructural está alrededor de 1510 °C, temperatura que sólo puede ser alcanzada en hornos industriales o usando químicos, tales como la termita química”. Según los defensores de esta hipótesis, las chispas incandescentes que salían de las torres momentos antes del colapso son debidas a esta reacción.”

En el NIST descubrieron que la condición del acero en los escombros de las torres no proporciona información concluyente sobre el estado del edificio antes de la caída y llegaron a la conclusión de que el material procedente de la torre sur era aluminio fundido del avión, que se habría fundido a temperaturas más bajas que el acero.

Otras fuentes han sugerido que el acero de la estructura se pudo derretir por la acción de la continuación del incendio bajo tierra tras el derrumbe o incluso que fuera el propio acero el que, en una reacción exotérmica, se mantuviera incandescente produciendo óxido de hierro, que funde a temperaturas más bajas, ayudado por el agua echada por los bomberos.

·   Hay fotografías que muestran columnas cortadas en ángulo de 45°.Según los partidarios de la teoría de la demolición controlada este ángulo es característico del uso de termita para cortar columnas de acero en demoliciones controladas y no encuentran otro motivo para que los cortes estuvieran realizados en diagonal, lo que les lleva a concluir que tal corte prueba que se usó termita.
Hay otras fotografías que muestran a soldadores realizando los cortes diagonalmente en las labores de desescombro, y se ha sugerido que los cortes se hicieron de esa forma para favorecer que las vigas cayeran en cierta dirección tras ser cortadas. A eso hay que añadir que la limpieza del corte es inconsistente con el uso de termita.

·   La mayoría de las columnas se encontraron en secciones de aproximadamente 9 metros, lo cual se argumenta como prueba del uso de explosivos.
Esta afirmación alude probablemente a las piezas constitutivas de la malla perimetral, que de hecho tenían esa longitud y se separaron durante la caída, y es fruto del desconocimiento de la estructura de las Torres.

·   Las Torres Gemelas se derrumbaron prácticamente sobre sí mismas, empezando el derrumbe desde el punto del impacto y propagándose verticalmente hacia abajo. Según los teóricos de la demolición controlada, el derrumbe se produjo de la misma forma que en una demolición controlada
La aparente caída casi completamente en vertical recordaba a las típicas demoliciones controladas que todos hemos visto en la televisión alguna vez. Esta similitud es la que lleva a quienes dudan de la versión oficial a afirmar que la caída de las torres fue debida a eso precisamente: una demolición controlada. La caída posterior del edificio WTC7, casi 7 horas después de la caída del WTC1(una de las torres gemelas), alimentó más esta hipótesis, ya que ahí no había chocado ningún avión.
En realidad no hay aparentemente tanta diferencia entre como se produce una caída por colapso a una con demolición controlada y por eso se muestra a tanta confusión. No obstante hay algunas diferencias.

De ver demoliciones en televisión, también observamos que los edificios colindantes no sufren daños. Sin embargo, la caída de las WTC1 y WTC2 en realidad, supusieron la total destrucción de todo el complejo del World Trade Center (7 edificios en total), aparte de que otros edificios cercanos también sufrieron daños. El WTC3 fue destruido por completo en la caída del WTC2, que dañó además al edificio Bankers Trust. El WTC4 también sufrió grandes daños. Con la caída del WTC1, el WTC6 sufrió un colapso parcial, mientras que el WTC5 fue el menos dañado de todos. El WTC7 sufrió daños en la fachada sur, y acabó cayendo también. Para ser una demolición controlada, el daño no se redujo a los edificios demolidos, y parece que una caída descontrolada no hubiera arrojado un balance muy distinto de destrucción.

·   Según los partidarios de la demolición controlada la caída se correspondería  con una caída libre.
Es difícil saber con exactitud el tiempo que tardaron las torres en caer, pues se envolvieron de escombros y polvo, que impiden ver cuando termina la caída. En los videos que muestran la caída desde debajo de las torres, él cámara, por razones obvias, sale corriendo e impide ver el colapso entero.

Según los partidarios de la demolición controlada las torres cayeron en el tiempo que dura una caída libre. Las torres tenían 110 pisos, alcanzando una altura de 410 metros. Si dejamos caer un objeto desde 410 metros de altura (la altura de las torres), éste caería en apenas 9,2 segundos, y sería un argumento para apoyar la tesis de la demolición controlada: una serie de bombas colocadas en cada piso explotarían destruyendo las columnas. Sin el soporte, entonces el edificio caería sin resistencia alguna, como en una caída libre.

La caída libre requiere ir explotando una serie de bombas de tal forma que el piso 110 alcance el suelo sin haber chocado con los 109 pisos que hay por debajo de él. Lo mismo pasa para los pisos inferiores, que en ningún momento deben chocar con los pisos por debajo para evitar ser frenados. Esto implica hacer explotar las bombas en un momento muy preciso y concreto. Por ejemplo, para la torre norte, el piso 55 (la mitad de la torre) debe explotar a los dos segundos de iniciada la caída. El piso 1 debería explotar como muy tarde, a los 7,6 segundos.

Para quien quiera datos más técnicos que evidencian que la caída libre no era posible, pese a lo muy evidente que sería para partidarios de la conspiración, aquí los tiene en los párrafos que a continuación están en Cursiva:

Predicción simulada comparativa de los tiempos de caída de ambos modelos: Para apreciar visualmente la diferencia entre una caída libre y un colapso piso a piso, podemos ver la siguiente simulación basada en las leyes de la física https://www.youtube.com/watch?v=-53fiaI8F2o Se pueden comparar ambos modelos de caída con imágenes reales de los primeros instantes, antes de que toda la torre se envuelva de humo y escombros. Alrededor de los 2 s, el modelo de caída libre predice que alrededor del 50% de la torre debería estar ya en movimiento, con humo y escombros a su alrededor. En cambio, el modelo del colapso predice que el 75-80% de la torre aún estará intacta.
El tiempo final de caída que se calcula con este modelo de colapso (el más simple posible) para el WTC1 es de 12 segundos, coincidente con la estimación del NIST. Es decir, un colapso sería tan sólo 3 segundos más lento que una caída libre para el WTC1, pero no 30 segundos o un minuto como sostienen algunas personas
Lo que dicen las imágenes sobre los tiempos de caída: No es fácil calcular en las imágenes reales de la torre norte qué proporción exacta del edificio está en esta situación; pero sí se puede estimar que es más de la mitad, estando en una situación más parecida a la del colapso que la de la caída libre. Hay imágenes de la torre sur prácticamente desde debajo de ésta. El derrumbe comienza en el piso 77. Según la caída libre que proponen los partidarios de la explosión controlada, a los 6,8 segundos debería explotar el primer piso, mientras que con el colapso propuesto por la teoría oficial debería estar cercano al piso 31. Las imágenes muestran que en ese momento aún había unos 50 pisos intactos.

Así pues y en resumen, los tiempos de caída señalan que un colapso piso a piso es posible, las imágenes muestran que el desarrollo de la caída es más parecido a un colapso que a una caída libre producida por explosiones sucesivas como proponen los partidarios de la demolición controlada.


¿Cómo cayeron realmente las torres?
Por la acción del fuego, las estructuras de acero perdieron resistencia, de forma que las columnas dejaron de soportar los pisos que tenían por encima, y estos cayeron uno sobre otro, en lo que posteriormente se ha bautizado como "colapso en torta" (pankcake collapse). Al caer, los pisos superiores caen hasta chocar con el piso inferior. En el impacto, el piso inferior no es capaz de aguantar la carga que se le viene encima, cede, y se une a la caída. Así, uno por uno hasta llegar al suelo.

Ahora bien, los pisos inferiores siempre producirían algún retraso en la caída, aunque sólo sea por su propia inercia, haciendo que tardasen más de 10 segundos. La primera consecuencia es que no hubo una caída libre. Los pisos al caer encontraron algún tipo de resistencia (por lo que la caída por definición, deja de ser "libre") y por eso las torres tardaron más de 9,2 segundos en caer.

Los tiempos para una caída libre o un colapso piso a piso son bastante similares, aunque de inicio se pueda pensar lo contrario. Se pueden encontrar diferencias más notables entre la caída libre y el colapso mirando a la dinámica de la caída, es decir, como progresó el derrumbe con el tiempo.

Por otro lado los escombros que caen de las torres, caen "más rápido" que el propio edificio, lo que en una caída libre es incoherente.


·   Según los partidarios de la demolición controlada las torres colapsaron hacia dentro, y nunca se observa que caigan en algún otro sentido que demostrara que estaban desestabilizadas, debido a la fuerza resultante del choque de los aviones.
En el vídeo, sin embargo, sí se aprecia que la caída de las torres no es limpia. Sobre todo la de la torre sur, la cual se inclina previamente por la esquina más dañada por el impacto.

Aunque la parte superior de una de las torres se inclinó de manera significativa no pudo haber caído en la calle, porque tal inclinación crearía una tensión suficiente en la planta baja (que actúa como pivote) que colapsaría mucho antes de que la parte superior hubiera cambiado lo suficiente su centro de gravedad. De hecho hay muy poca diferencia entre un colapso progresivo con o sin explosivos en cuanto a la resistencia que las estructuras pueden ofrecer después de iniciada la caída.

·   La Torre 7 del World Trade Center. Junto con las torres Gemelas también se derrumbó la torre 7 del complejo sin recibir los impactos de los aviones, sin embargo, el WTC 7 también se derrumbó sobre sí mismo y casi a la velocidad de caída libre. Según los partidarios de la conspiración usaron la Torre 7 como búnker de comando, la cual fue posteriormente demolida con explosivos para destruir toda evidencia y la escena del crimen. Había un centro de comando de emergencias en el piso 23 de la torre 7 en junio de 1999 para responder a cualquier ataque terrorista. Ese fue el sitio óptimo, postula von Bülow, desde el cual los aviones se pudieron controlar remotamente. Entre los ocupantes del edificio se encontraban: Securities & Exchange Commission (el equivalente a la Comisión Nacional del Mercado de Valores), Búnker de emergencia de la alcaldía y Servicio Secreto de los Estados Unidos
La caída de la torre 7 se explica, sin embargo, por los daños estructurales muy graves sufridos por el derrumbe de las dos torres gemelas que estaba junto a él, las cuales debieron depositar varias toneladas de escombros sobre su debilitada estructura, y también por el incendio.Además la parte más dañada del edificio fue la parte posterior por estar más pegada a las torres gemelas, la cual no se ve en las imágenes de la caída del edificio, y a la que sólo pudieron tener acceso los bomberos por razones obvias de seguridad. En fotografías de los momentos previos a su derrumbe se puede apreciar cómo el edificio se va deformando hasta ceder de golpe, cosa que cuadra perfectamente con un derrumbe producido por daños estructurales severos y no por detonación alguna.

El informe concluye que el colapso del edificio se debió a los efectos de los incendios que ardieron durante casi siete horas. El golpe fatal para la construcción se produjo cuando el piso 13 se derrumbó, lo que debilitó una columna de acero crítica del núcleo que llevó a una falla catastrófica, y el calor extremo causó que algunas vigas de acero perdieran fuerza, causando fallas en todo el edificio hasta que toda la estructura sucumbió.

La investigación cita como evidencia la afirmación de que no hay explosión audible en la grabación de la caída y que no hubo ninguna explosión reportada por los testigos, indicando que la explosión necesaria para cortar la columna crítica que cedió habría sido audible a un nivel de 130-140 decibelios a una distancia de 800 metros.

BBC News dijo que el WTC 7 había colapsado veinte minutos antes de que ocurriera. La BBC ha señalado que muchas fuentes de información estaban señalando el inminente colapso del WTC 7 en el día de los ataques. Jane Standley, la periodista que anunció la caída prematura, lo calificó como un "muy pequeño y muy honesto error" provocado por su manera de pensar después de ser confrontada con un informe que no tenía manera de comprobar.

·   Los partidarios de la demolición controlada acusan a los responsables de la investigación de retirar de forma apresurada el acero de vigas y traviesas de los restos de los edificios colapsados el 11 de septiembre, principalmente de las dos torres y del WTC7, para evitar un análisis en busca de rastros de un derribo controlado u otro tipo de pruebas incriminatorias. Este acero sería vendido y enviado a China, fuera de los EE.UU. Esto sería según los partidarios de la conspiración, además, una transgresión del modo correcto en que debe tratarse una «escena del crimen» («la del mayor crimen de la historia de EE.UU.», se añade), que no fue, por tanto, debidamente procesada.
Recordemos que la retirada de escombros llevó un total de 8 meses, un lapso de tiempo que no parece demasiado "apresurado". El emplazamiento cubría 175 acres (más de 700.000 metros cuadrados), participaron 24 organismos locales, estatales o federales con más de 1.000 trabajadores a diario, 17.000 toneladas de material procesado al día, 55 equipos de procesado de pruebas (más de 1.000 agentes) además de médicos del FBI, agentes de seguridad y otros especialistas de la agencia.Estos equipos dedicaron 8.000 horas al trabajo relacionado con la Zona Cero.

Además ninguna persona, ni en el vertedero de Staten Island ni en las barcazas de traslado ni en la Zona Cero, y esto incluye los ya mencionados (expertos, herreros, equipos de búsqueda y rescate, científicos forenses, agentes especiales del FBI, equipos de evaluación de pruebas del FBI, ingenieros, trabajadores de la construcción, personal militar, agentes de la CIA, el personal de FEMA, investigadores de accidentes de aviación, funcionarios de policía, bomberos, paramédicos, personal de demolición, etc., hasta exceder las 40.000 personas), informó de rastro sospechoso alguno ni de ocultación de ninguna clase. Queda la cuestión de documentar que el acero fue trasladado sin ser previamente procesado, algo sobre lo que solo conocemos declaraciones generales no apoyadas en evidencia alguna.

Es claro que tales afirmaciones son totalmente gratuitas y sin pruebas, algo muy típico de la conspiranoia.

·   Otras cuestiones que los partidarios de la demolición controlada deben responder
Si la idea era tirar los edificios y se manipuló el informe del FEMA y el NIST, ¿por qué no meter una furgoneta bomba como en el año 1993 con una carga explosiva enorme y manipular los informes para que certificaran que tenían que ser demolidas? ¿No habría sido más fácil, dado que el gobierno secuestró esos aviones, haberlos llenado de explosivos y haberlos empotrado contra la base, donde habrían causado mucho más daño y ahorrarse la nanotermita? ¿Cómo pudieron evitar que durante el ataque que estos detonaran automáticamente hasta la demolición, y además que mantuvieran su integridad para poder comenzar la demolición? La caída comenzó además en el lugar de los impactos, lo que supondría una gran puntería por parte de los pilotos.

NIST también concluyó que es poco probable que las ingentes cantidades necesarias de termita pudieran haber sido llevadas al interior del edificio sin ser detectadas. La preparación de un edificio para una demolición controlada toma mucho tiempo y esfuerzo. Las paredes de la torre habrían tenido que ser abiertas en docenas de plantas. Miles de kilos de explosivos, mechas y mecanismos de ignición tendrían que ser a escondidos de la seguridad y colocados en las torres sin que decenas de miles de personas que trabajan en el World Trade Center se dieran cuenta. ¿Cuántos cientos de personas necesitarías para adquirir los explosivos, plantarlos en los edificios, preparar los aviones para el accidente, suplantar la empresa de seguridad de uno de los edificios más vigilados del mundo por haber ya recibido un atentado con bomba hacía años, etc., etc? Tendría que hacerse sin llamar la atención de los miles de personas que trabajaban en el edificio, y quizás lo más inverosímil de todo, no respirar ni una sola palabra de esta conspiración

Se ha llegado a afirmar que el fin de semana anterior hubo apagón y se fueron los perros que rastrean explosivos. Afirmación realizada sin pruebas que lo confirme. Aunque así hubiera sido, ¿Podría haberse hecho en un fin de semana, sin que nadie se enterara, un equipo es capaz de plantar explosivos a lo largo de los 400m de altura que tenían ambos WTC? Y no sólo eso, sino que además los muchísimos empleados de las torres no notaran nada raro y los empleados de mantenimiento y seguridad que trabajaron los días posteriores a este fin de semana y anteriores al impacto no vieran que todo estaba lleno de cables y explosivos? ¿Y si participó tanta gente en la operación?, con seguridad más de uno conocería a gente querida de entre los miles de personas que trabajan en el edificio y le habría dicho algo, con lo que con el boca a boca la alarma se hubiese propagado por el edificio y en otros muchos sitios.


TEORÍA DEL MISIL EN EL PENTÁGONO Y SUS RÉPLICAS.

Lo primero que tendrían que responder los que creen que no fue un avión y sí un misil, es que sentido tiene tirar un misil a plena luz del día delante de multitud de testigos en un edificio y hacerlo pasar por un avión lleno de pasajeros con nombre y apellido sin levantar serias sospechas. Hubiese sido mucho más simple y menos sospechoso usar directamente el avión (a fin de cuentas ya se habían usado otros 3 en el resto de objetivos, 2 de ellos contra las torres gemelas de los que nadie puede dudar) y no levantar sospechas ni tener que inventar tantísimas mentiras, crear multitud de pruebas falsas y ocultar otras muy evidentes e implicar a tantísimos testigos y responsables a los que encima hay que acallar. Y si se hubiera querido hacer aún más daño podrían haber puesto explosivos en el avión tal y como algunos dicen de las torres gemelas.

·   ¿Maniobra imposible del avión? De acuerdo con el contenido de la caja negra del vuelo 77, el avión efectuó un descenso en espiral, describiendo un giro de unos 330° a unos 300 nudos (unos 550 km/h) que le llevó unos 3 minutos. Los partidarios de la conspiración piensan que tal maniobra es imposible
Pese a que ese giro es una maniobra común, algunos argumentan que el avión no pudo hacer esa maniobra a 800 km/h, probablemente confundiendo la velocidad de impacto con la velocidad a la que el avión efectuó el giro. Además existen evidencias claras no sólo de que tal giro era posible sino de que este giro efectivamente se realizó. Por un lado, está la declaración de la controladora del aeropuerto de Dulles Danielle O'Brien, quien detectó un eco de radar que se movía muy rápido hacia el este. Vio cómo este eco realizaba el mencionado giro. Por otro lado, existen varias declaraciones de testigos oculares, describiendo el avión en distintos puntos de la trayectoria, que son compatibles con el giro. Está la información del estudio del vuelo 77 del NTSB, donde se recoge la información de la caja negra recuperada en el lugar del impacto. 

Por último, el giro se halla recogido en el informe de la Comisión del 11-S. El NTSB desclasificó en 2006 los estudios de vuelo que hizo de cada uno de los vuelos secuestrados, a partir de las cajas negras recuperadas. Los datos indican que el giro de 330° efectivamente se realizó, y se pueden aprovechar para calcular las fuerzas sufridas durante el mismo. Sin embargo los conspiranoicos sacan estas conclusiones sacando de contexto 2 líneas de un amplio informe técnico y preguntando a un piloto o bien diciendo que quienes conducían el avión no tenían experiencia para realizar tal maniobra cuando en realidad como se sabe por la caja negra no era tan difícil y fue hecho con bastante torpeza.

·   El avión no fue interceptado. Según teóricos de la conspiración, el vuelo 77 fue capaz de volar hacia el Pentágono durante 40 minutos y no fue interceptado a pesar de la sofisticada tecnología de radar, de las baterías antimisiles que rodean el Pentágono, y de la proximidad del edificio a la base aérea de Andrews.
Realmente no existen estas baterías antimisiles (y si existieran, son secretas). El tema de proteger Washington con baterías antimisiles o Atlanta (Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996) fue tratado y rechazado por la posibilidad de derribar un avión por error. El aeropuerto Ronald Reagan se encuentra muy cerca del Péntagono, y los aviones lo sobrevuelan en muchas ocasiones. Un ejemplo de ello es el caso de una avioneta que fue identificada como sospechosa en 2002 cuando sobrevolaba Washington: no fue abatida por ninguna batería antimisiles a pesar de que se desalojó el Capitolio.

·   Daños en el Pentágono. También se afirma que los daños producidos en la pared del Pentágono son demasiado pequeños para haber sido causados por un Boeing 757.
Como apoyo a esta afirmación se suelen basar en fotografías incompletas y obstruidas por el humo o por el chorro de agua de las mangueras de los bomberos, pero en una vista más completa construida por Pier Paolo Murru, juntando fragmentos de varias tomas y uniéndolas tras una corrección de perspectiva, queda claro que la valoración del tamaño del agujero por parte de los teóricos de la conspiración (de unos 5×7 metros ) está muy por debajo de su tamaño real. Las alas del aparato se destruyeron antes de que éste impactara contra el edificio. Por si hubiera dudas, las simulaciones informáticas confirman que la colisión ocurrió así.

Además, dado que la superficie del avión es fundamentalmente aluminio, que es blando y ligero, no cabe esperar que el diámetro del orificio se correspondiese con exactitud necesariamente con el del fuselaje y las alas, algo que se sabe por otros accidentes aéreos, mientras que las partes más pesadas, que son las que mayor energía cinética portan (como los motores o el tren de aterrizaje, por ejemplo), son las que más facilidad tienen para romper los muros. 

·   Cámaras del Pentágono. También se cuestiona el asunto de las cámaras de vigilancia del Pentágono: capturaron dos videos, de los que inicialmente se filtraron 5 fotogramas antes, durante y después del impacto, pero ninguno muestra exactamente lo que impacta contra el edificio.
Sin embargo el avión, según cálculos realizados por National Transport Safety Board, tenía una velocidad aproximada de 850 km/h en el momento del impacto, por tanto es perfectamente posible que no se grabara al avión estrellándose; incluso si el avión hubiera ido a la mitad de velocidad, tampoco tendría por qué salir en la cámara de vigilancia. En la parte derecha de la grabación, antes de la primera explosión, puede verse la punta de un objeto o una mancha sin identificar que no aparece en los demás fotogramas, y que parece muy pequeño para ser el morro del avión (algunos en su imaginación creen ver un misil), algo explicable por la lente de la cámara tipo "ojo de pez" y la poca resolución de las imágenes. Hay que tener en cuenta que la cámara está diseñada para controlar la entrada de vehículos, es decir, para observar objetos cercanos que se van a detener unos segundos, pero no para ver objetos a 300 metros de distancia, que además se mueven muy rápido. Eso hace que el campo de visión de la cámara sea muy amplio: permite observar objetos cercanos haciendo que ocupen toda la imagen, pero en cambio, los objetos lejanos ocupan muy poca área en la imagen, y pierden detalle y nitidez.

·   Los otros videos. El FBI confiscó unos vídeos inmediatamente después del ataque en los que se supone que se había grabado el evento, entre otros, los pertenecientes a una gasolinera cercana y al Hotel Doubletree. Se ha especulado también con un posible vídeo tomado desde el Hotel Sheraton. Se pidió al FBI información sobre el número de vídeos que poseía, y en cuántos se veía el impacto. La agente Jaqueline Maguire redactó un informe, que confirmó ante un juez, en el que detallaba que de los 85 vídeos disponibles, en la gran mayoría no se veía el impacto, o el Pentágono, o sólo había imágenes del post-impacto. Negaba además que hubiera algún video del Hotel Sheraton. En el transcurso del año 2006, los vídeos del Hotel Doubletree y de la gasolinera fueron hechos públicos, pero al igual que con los videos del Pentágono, tampoco se puede llegar a divisar el objeto que impacta contra él en ninguno de ellos. Este hecho hace dudar a los seguidores de las teorías de la conspiración.
Las cámaras de vídeo de estos establecimientos vigilaban sus aparcamientos como se puede observar en los respectivos vídeos, por tanto el hecho de que se observara el avión era improbable tanto por la velocidad del avión, trayectoria, lejanía, etc. 

·   Testigos: En 2006 un testigo dijo ver a alguien que afirmaba haber visto un misil, aunque esta declaración es controvertida, ya que supuestamente lo "vio" desde una estación de tren subterránea. Otros testigos lo describen como "un avión pequeño", aunque se hallaban muy lejos como para verlo con claridad (estaban al otro lado del río Potomac, a más de tres kilómetros).
Sin embargo hay una enorme cantidad de testigos que vieron un avión de aerolíneas de los que no hablan los partidarios de la conspiración. Por lo que se ve sólo se fían de aquellos que confirman sus teorías aunque sean muchos menos y desconocidos.

·   El personal militar fue fotografiado quitando del lugar del impacto un objeto grande y ligero cubierto por una lona azul. Se cree que con esto se quería ocultar su contenido al público.
Las autoridades dicen que el objeto trasladado era una tienda de campaña, y no una prueba para ocultar al público. Hay fotos que lo demuestran

·   Restos del aparato. Según los defensores de la teoría de la conspiración, no se observan ni restos de equipajes ni cadáveres ni trozos de cadáveres y muy pocos restos del avión. Los restos del aparato que chocó contra el Pentágono no se corresponderían con los de un avión comercial, sino con los de un misil de crucero.
Sin embargo, ellos, a su vez, no presentan ninguna prueba de que el Vuelo 77 corriera otra suerte. La realidad es que gran parte del avión quedó pulverizado al chocar contra las columnas de la estructura interior del edificio. Esta información, sin embargo, es imprecisa, ya que sí hay fotografías de restos humanos carbonizados y del avión. Entre los restos desperdigados por el exterior, se encontró parte del tren de aterrizaje del aparato.

·    Restos sin daños. Se puede apreciar en las fotos del Pentágono que en los despachos semihundidos por el desprendimiento hay ordenadores, mesas, e incluso libros sin el menor rastro de haber sido quemados. Los teóricos de la conspiración afirman que con el choque de un misil no se produce un gran incendio, pero sí una explosión muy fuerte capaz perforar los cinco niveles del Pentágono, aunque no en línea recta ni con agujeros pequeños, como fue el caso.
El incendio simplemente no llegó hasta allí, sino que quedaron expuestos por el hundimiento posterior.


OTRAS CUESTIONES SOBRE EL 11S

·   Hay muchos ingenieros y arquitectos que están a favor.  
¿A favor de cuales de las teorías exactamente? Hay muchos arquitectos e ingenieros (entre ellos muchos con ingenierías en las cuales no se imparten materias de estructuras), que simplemente se han registrado en una web llamada arquitectos e ingenieros por la verdad del 11 de Septiembre (http://www.ae911truth.org/), seguramente no se habrán leído los informes oficiales y ponen comentarios. Comentarios que van desde el "ánimo a encontrar la verdad" al "estoy convencido de que fue todo una gran mentira", sin aportar ninguna prueba. Algo muy distinto es haber participado de un estudio serio o haber estudiado a fondo todos los argumentos. Ser ingeniero o arquitecto no implica conocer bien los hechos si no se han leído los informes y no se tienen todos los datos de los acontecimientos de aquel día. Igualmente que por ejemplo ser médico no implica saber sobre todas las especialidades de medicina, poder hablar del diagnóstico de un paciente sin leerse los resultados de los análisis o no cometer errores.
El mejor contra argumento son los informes oficiales del FEMA y el NIST, donde colaboraron también cientos de ingenieros, arquitectos y otros profesionales, entre los cuales se encontraba el equipo encargado del diseño del WTC, manejando datos y haciendo cálculos y simulaciones. A esto habría que añadir otros estudios independientes. Obviamente para los partidarios de la demolición controlada todos ellos forman parte de una enorme conspiración y ocultan la verdad. La organización de arquitectos e ingenieros por la verdad no ha hecho ningún estudio independiente de los oficiales, simplemente se limitan a repetir una y otra vez los argumentos ya comentados más arriba y a pedir que se repitan todas las pruebas, cuando no han sido precisamente pocas, simplemente porque no se las creen. Por la explicación sencilla que tienen muchos de los argumentos usados y tan repetidos, a pesar de ser muy conocidos, y el caso que hacen a teorías especulativas, podemos darnos cuenta del poco rigor científico de esta organización.

·    Llamadas desde los aviones. Durante el tiempo que los aviones estuvieron volando bajo el secuestro de los terroristas, algunos pasajeros y miembros de la tripulación realizaron llamadas a familiares y otras personas. Según el informe de la Comisión, dichas llamadas fueron realizadas tanto desde teléfonos instalados en los aviones, que están preparados para una comunicación sin problemas a la altura de crucero, como desde móviles, que no lo están, pero no se especificaba cuántas había de cada clase; en muchos casos la prensa asumió que el número de llamadas desde móvil era significativamente elevado. Muchos cuestionaron que esas llamadas desde móviles pudieran haberse realizado con éxito volando a la altura y velocidad a las que vuela un avión comercial. También cuestionaron los que apoyan las teorías alternativas la veracidad de las conversaciones. La peculiaridad de estas conversaciones, junto con la supuesta imposibilidad de que se realizaran desde un avión que vuela a gran altura, llevaron a algunos de los detractores de la teoría oficial a afirmar que dichas conversaciones fueron falsificadas, que las voces fueron imitadas usando una tecnología real y existente en aquel momento y que las llamadas sólo eran una prueba falsa para ocultar que el secuestro de aviones y pasajeros pudo no suceder nunca. 
En 2006, sin embargo, durante el juicio contra Zacarías Moussaoui, el equipo antiterrorista del FBI testificó que sólo dos llamadas, las realizadas por Edward Felt y Cee Cee Lyles, fueron las únicas que tenían constancia de que fueron realizadas desde los aviones mediante móviles. Ambas se realizaron desde el vuelo 93 y comenzaron a las 09:58, hora a la que, según los datos recogidos en la grabadora de datos de vuelo del avión, éste se encontraba a una altura de entre 1,5 y 2 km sobre el nivel del mar, aunque sobrevolaba una zona montañosa. Además, se trataba de una zona rural, en la que el alcance de las antenas de telefonía móvil puede llegar a 15 km, mucho mayor que el reducido radio de antenas usado en las ciudades, que puede llegar a ser inferior a 100 m. Estas circunstancias hacen pensar a los detractores de las teorías alternativas que ambas llamadas pudieron ser realizadas sin problemas.

·   Los partidarios de la conspiración dicen que los terroristas carecían de la preparación necesaria para pilotar aviones comerciales y hacer lo que hicieron.
Los secuestradores de los cuatro aparatos no tuvieron que realizar las maniobras más complicadas: el despegue y el aterrizaje. Los cuatro terroristas pilotos contaban con las horas de vuelo necesarias para llevar un avión de varios motores y habían hecho prácticas en simuladores de grandes aparatos. Su baja pericia a los mandos se reflejó en los bandazos que daban las aeronaves secuestradas, pero sus objetivos eran lo suficientemente grandes y visibles desde larga distancia como para que su misión fuera relativamente sencilla. “No era algo difícil”, asegura Bryan Marsh, veterano instructor de la Escuela de Vuelo de Pilotos de Líneas Aéreas, en Debunking 9/11 myths.

·   Se dice que los secuestradores de los aviones siguen vivos, así que no pudieron ser lo que cometieron los atentados.
La historia original surgió durante los días siguientes al atentado en torno a una noticia de la BBC. Al poco, se hablaba de 9 secuestradores que seguían, supuestamente, vivos: Mohamed Atta, Saeed Alghamdi, Salem Alhazmi, Wail Alshehri, Waleed Alshehri, Mohand Alshehri, Abdulaziz Alomari, Ahmed Alnami y Khalid Almidhar.

La propia BBC, a los cinco años del atentado, en octubre de 2006, publicó en su página web dedicada al terrible suceso que todo se debía a una confusión de nombre e identidad.

·   También hay una teoría de que el avión que chocó contra la Torre Sur del World Trade Center (WTC) llevaba adosada al fuselaje una bomba, un misil o un sistema de guía por control remoto.
Los conspiranoicos aseguran que en algunas fotos y un vídeo del aparato que chocó contra la Torre Sur se ve en su panza, cerca del arranque del ala derecha, una especie de vaina que, al estar adosada al aparato y haber éste despegado sin problemas, demostraría que los atentados fueron planeados en Washington. Los peritos que han examinado esas imágenes no han encontrado ninguna prueba de algo extraño acoplado al fuselaje, se trata de un efecto óptico. Tampoco vieron nada los miles de personas que presenciaron el choque desde abajo en las calles de los alrededores. Además, los expertos puntualizan que armar una aeronave de pasajeros no es algo que pueda hacerse de la noche a la mañana. Según Fred E.C. Culick, profesor de aeronáutica del Instituto de Tecnología de California, adosar armas a un avión de línea exigiría un gran trabajo de cableado, corte y soldadura de metal. “No es como meter una maleta más en el coche”, dice.

·   Existe el rumor de que algunos judíos fueron avisados antes del ataque para que abandonaran el edificio ese día
La fuente más conocida de este rumor es Alex Jones, que en su "Martial Law 911", decía: Odigo ha admitido públicamente...que si, que tuvieron un aviso, un mensaje instantáneo, cientos de sus empleados, en las Torres, y les decían que abandonaran el edificio 4 horas antes de que impactaran los aviones en ellas. Esto está registrado y no puede ser ignorado.
Odigo era, efectivamente, una empresa israelí de mensajería instantánea, hasta que cerró. Pero resulta que no podían recibir ese aviso "cientos" de sus empleados, porque solo tenía 80 en su mayor momento y la mayoría de ellos en la sede de Israel.

Tampoco es posible que se les viera abandonar el edificio, ni que tuvieran necesidad de hacerlo, o que dejaran de acudir a su trabajo, puesto que la sede neoyorkina de Odigo no estaba en las Torres, sino a  varias manzanas de ellas.

En cuanto al mensaje recibido, Odigo, como muchas otras empresas israelíes, recibía con frecuencia mensajes amenazadores de todo tipo. En el caso del famoso mensaje, solo les amenazaba de muerte, sin precisar lugar, momento o modo. Y, mucho menos, con referencia alguna al 11 de septiembre, el World Trade Center o avión alguno. Fué el hecho de la proximidad temporal de la recepción del mensaje, que como decimos, era uno más entre otros en todos los demás aspectos, lo que motivó que la propia dirección de Odigo lo pusiera en manos de las fuerzas del orden de Israel las cuales la hicieron llegar al F.B.I.

·   Lista de pasajeros. Hay un rumor, extendido por varios lugares de la red, según el cual en la lista oficial de pasajeros no aparece ninguno de los terroristas. De hecho, se dice, no aparecen nombres árabes. 
Pero siempre se refieren a listas publicadas por la prensa, no hay referencias oficiales. Por ejemplo, se invoca la lista de pasajeros del vuelo 77 estrellado en el Pentágono, publicada por la CNN, para decir que la lista es incompleta y faltan, entre otros, los nombres de los terroristas. Sin embargo los propios medios de prensa comunicaban que por petición de familiares no daban la lista completa. Finalmente se publicó en la prensa la lista completa que incluía a los terroristas y donde estaban sentados:http://graphics.boston.com/news/packages/underattack/images/aa_flight_11_manifest.gif       http://www.cbsnews.com/news/focus-on-florida/

·   Dicen los críticos que cuando un avión es secuestrado, despegan cazas que en pocos minutos alcanzan e interceptan al avión secuestrado.
El 11-S los aviones secuestrados volaron hasta sus objetivos (a excepción del UA93) sin que la fuerza aérea pudiera hacer nada por evitarlo. Es por ello que han surgido voces afirmando que aquel día la fuerza aérea, y el NORAD (organización conjunta de los Estados Unidos y Canadá que provee de defensa y control aéreo a toda Norteamérica) concretamente, mostraron una pasividad sospechosa (es normal que lo pensemos). Sin embargo a priori, los tiempos de respuesta del NEADS (Fuerza aérea de defensa del sector este de los Estados Unidos) parecen razonablemente rápidos y coinciden con otros casos de interceptación. Las críticas a una posible inoperancia, dejadez o participación del NEADS en una conspiración para no llegar a tiempo de interceptar los vuelos no tienen sentido, ya que con el poco tiempo con que recibieron los avisos, no hubieran llegado de ninguna forma.  En primer lugar, los protocolos de interceptación fallaron porque estaban pensados para un secuestro convencional, es decir: los aviones no apagarían transponders de localización ni desaparecerían del radar, habría tiempo suficiente para manejar la situación y el secuestro se suponía sería del modo tradicional, con exigencias, no kamikaze. Hasta que no se estrelló el primer avión en una de las torres no se podría haber pensado que era un atentado de estas características y los aviones que chocaron contra las torres y el pentágono lo hicieron con una diferencia de tiempo bastante pequeña.
En todo caso, se puede criticar la lentitud de respuesta de controladores aéreos y FAA (Administración Federal de Aviación) para comunicar el secuestro del avión UA93 al NEADS. Y sobre todo, la actuación de los controladores de Boston. Pero esta actuación podría estar justificada por la confusión generada por la rápida sucesión de los eventos. Los protocolos fallaron porque no estaban pensados para lo que pasó aquel día. La falta de protocolos adecuados, junto con la descoordinación entre agencias, el notable caos y la confusión sobre lo que estaba pasando hizo que no se pudiera interceptar nada.
Bien, como se que a la mayoría les plantea dudas que una potencia como los Estados Unidos no hubiera podido estar preparada para detener un ataque así (a mí también), les recomiendo que frente a especulaciones  miren los datos, minuto a minuto y con todo detalle, en los siguientes enlaces que lo muestran:

·   Los atentados fueron preparados por el grupo secreto de los Illuminatis que controla a la sombra el mundo en complot con los extraterrestres y el gobierno Americano. Los aviones eran hologramas creados con tecnología secreta extraterrestre.
No es broma, esta teoría u otras similares circulan por Internet.  Sin comentarios……………