jueves, 27 de noviembre de 2014

¡PIENSA BIEN Y ACERTARÁS! (I)



Hay una frase popular que dice: “Piensa mal y acertarás”. Este dicho o refrán se refiere a que si uno no quiere equivocarse, debe tener mala opinión de los demás. En todos los aspectos de nuestra vida necesitamos hacer conjeturas sobre lo que acontecerá en el futuro para no vernos sorprendidos por los acontecimientos. Y en no pocas ocasiones, esta actividad especulativa se rige por la norma general de “Piensa mal y acertarás”.

Los prejuicios son necesarios aunque no lo parezca. Un prejuicio es una opinión o creencia preexistente, es decir, que no surge como resultado de un razonamiento o reflexión. Se suele considerar los prejuicios como formas de pensamiento sesgado, injusto y casi siempre equivocado. Sin embargo, es fácil ver que los prejuicios son necesarios para enfrentarse con los retos que nos plantea la realidad. Es un prejuicio suponer que si nos arrojamos desde un sexto piso moriremos o sufriremos graves daños. Y es un prejuicio porque nunca lo hemos hecho y tal vez nunca hemos visto a nadie hacerlo. Si no tuviéramos ningún prejuicio, ninguna primera impresión de los acontecimientos que se nos presentan o de las personas que conocemos, no sabríamos cómo responder en muchas situaciones o ante los demás ni responder de forma espontánea. 

Necesitamos predecir nuestro futuro y el comportamiento de los demás. Pero este afán humano de profetizar y vislumbrar por anticipado lo que acontecerá en el futuro resulta comprensible si consideramos que la vida está plagada de peligros que pueden manifestarse de improviso. La desconfianza hacia los demás seres es un mecanismo de defensa adaptativo que nos pone en estado de alerta y que nos permite enfrentarnos a la realidad y sus peligros. Una gacela puede interpretar un ruido o movimiento como un posible ataque de un depredador y sentir miedo, pero ese miedo es fundamental ya que es el que le salvará la vida cuando el depredador realmente aparezca y lo que garantizará su supervivencia. Esa misma herencia genética la compartimos con los animales. La capacidad de predecir el futuro y el comportamiento de los demás facilita una adaptación al medio natural y social y poder programar nuestras vidas y tareas cotidianas de forma más efectiva, siendo por tanto fundamental para desarrollarnos en nuestra vida con normalidad. El resto de nuestro cerebro está dedicado a imaginar actuaciones adecuadas para cambiar ese futuro imaginado, si es que nos parece incompatible con nuestros intereses.

En realidad, y por razón de nuestra compleja estructura social, el trabajo más duro está enfocado a interpretar y a predecir la conducta de nuestros semejantes, porque son estos los  elementos más relevantes para nuestro éxito vital y social. La vida además está llena de agentes egoístas (otras personas) que tratan de aprovecharse de nuestra candidez y por eso es importante poder predecir las intenciones de los demás.

También es común identificar erróneamente la causa de por qué ocurre algo (relación causa-efecto). A pesar de lo que aparentemente muchas veces pueda parecer, identificar la causa o causas de porque algo ocurre o porque una persona se comporta de una manera determinada no es tan fácil como parece. Un acontecimiento o bien un comportamiento humano puede estar producido o motivado por innumerables causas.

Cuando dos o más acontecimientos ocurren a la vez (correlación) tendemos a pensar que uno de ellos ha causado el otro, sin embargo no necesariamente es así ya que puede haber un tercer elemento que lo cause y que no hemos tenido en cuenta. Pongamos para entenderlo un ejemplo muy sencillo: Voy a salir corriendo de casa porque llego tarde a una cita y  justo en ese momento antes de salir suena el teléfono. Atiendo rápidamente la llamada y a continuación tal y como tenía previsto salgo corriendo. Un familiar, que me ha visto atender el teléfono e inmediatamente salir corriendo, cree que la causa o motivo de de mi rápida y aparentemente repentina salida ha sido porque alguien me ha llamado para que salga por algún motivo. Al ocurrir ambos acontecimientos a la vez (llamada telefónica y salir corriendo de casa) nuestro familiar cree erróneamente que uno ha sido la causa de otro (ha hecho una asociación errónea), sin embargo el motivo o causa ha sido muy distinta. Circunstancias de este tipo son muy comunes y podríamos poner muchos ejemplos más complejos. Además en la complejidad de la vida ocurren una gran cantidad de acontecimientos relacionados entre sí,  y las personas y nuestras motivaciones son aún más complejas. Así que  podemos entender lo fácil que es equivocarse cuando intentamos explicar las causas o motivos de porque ocurren las cosas o se comportan las personas.

Las neuronas espejo nos ayudan a conocer a los demás. Los seres humanos disponemos en nuestro cerebro de las neuronas espejo (un desarrollo de la evolución desde los primates) para recrear en nuestra propia mente la de nuestros semejantes y saber así lo que piensan y lo que sienten y, por extensión, lo que harán en el futuro. La buena noticia es que nos permite comprender mejor a nuestros semejantes y saber cómo se sienten. La mala noticia es que nuestros semejantes motivados por la envidia o el beneficio oportunista se han hecho expertos en engañarnos, en simular sentimientos falsos y en ocultar los verdaderos, con el único propósito de tergiversar nuestros minuciosos cálculos sobre cuáles serán sus conductas futuras.

Las profecías que acaban cumpliéndose. Muchas veces cometemos el error de provocar que lo que no tenía porque producirse acabe produciéndose. Por ejemplo tenemos una teoría errónea sobre el comportamiento de una persona hacia nosotros, por ejemplo que tiene intención de hacernos daño. Así que empezamos a comportarnos con esa persona como si fuera cierto. La otra persona percibe nuestra actitud hostil, lo cual le genera una reacción adversa hacia nosotros. Así que finalmente nosotros mismos provocamos la paradoja de que la falsa profecía se cumpla.

Atribuimos intenciones en los demás que no son ciertas. Quizás en la sociedad actual, más anónima e individualista que la de nuestros antepasados, el ir por la vida requiere cierta precaución. Muchas veces pueden ser ciertas las intenciones que atribuimos a los demás. Pero al pensar mal de los demás podemos en muchos casos, por culpa de nuestros prejuicios, equivocarnos y atribuirles a los demás unas intenciones que no son las suyas o bien pensar que son de una forma que en realidad no son o al menos sólo parcialmente, lo cual es muy común. Este error tiene una importancia fundamental a la hora de empeorar nuestras relaciones con los demás 

Por muy bien que creamos conocer a alguien y su personalidad no conocemos todo de esa persona ni todas las circunstancias que le han determinado a comportarse de una manera determinada, así que es fácil comprender por tanto porque podemos atribuir erróneamente intenciones a  los demás que no sean ciertas. Ni siquiera uno mismo, por muy bien que crea conocerse, es capaz de conocer todo aquello que nos ha determinado a comportarnos de un determinado modo ni ha formado nuestra personalidad, ya que gran parte de nuestros condicionantes son inconscientes. Ya hablé de esto último en mi artículo de este mismo blog "¿La ilusión de la libertad?".
 
Si hay algo que influye decididamente en nuestro comportamiento son nuestros pensamientos. Nos comportamos de un modo u otro según nuestra manera de pensar en las distintas circunstancias y nuestra opinión sobre los demás. Nuestros pensamientos crean también nuestras emociones, y estas emociones determinarán que nos comportemos (respondamos) de un modo u otro.

Por ejemplo, ante una situación como un examen podemos pensar que no tenemos capacidad para aprobar porque es difícil y que además somos torpes, así que nuestra reacción emocional es de entristecernos y sentir rabia. Por tanto tomamos la decisión de no estudiar y no presentarnos. Si nuestros pensamientos fueran los contrarios nuestra reacción emocional podría ser bien distinta, y podríamos decidir estudiar y presentarnos y quizás también aprobar el examen. Y no sólo podríamos aprobar por intentarlo sino porque nuestra actitud y motivación mejorará nuestro esfuerzo y posibilidades. Si cambiamos nuestra forma de pensar nuestras emociones serán distintas y nuestro comportamiento será distinto. De ahí lo importante de pensar en forma correcta para cambiar nuestras emociones y por tanto nuestra conducta.

Nuestra actitud ante la vida. Al hablar de pensar bien o mal me refiero no sólo a nuestros pensamientos sobre los demás, sino a nuestra actitud general ante la vida y nuestra manera de pensar. Así que más bien deberíamos decir: “Piensa bien y acertarás”. Nuestra forma de pensar determina el camino que elegimos para ir por la vida. Si pensamos bien, aunque nos llevemos de vez en cuando algunos reveses, iremos encauzando una vida en positivo. Por el contrario, si nos habituamos a pensar mal, tanto de nosotros mismos como de las personas que nos rodean, acabaremos sufriendo una vida llena de frustración e infelicidad.

Pesimismo, Optimismo y Realismo. Hay dos términos similares, que se suelen confundir por algunas personas, que son el realismo y el pesimismo. Una cosa es el realismo, que se refiere a ver los hechos de forma objetiva tal y como son, con sus ventajas e inconvenientes, y sin hacer ninguna valoración subjetiva o personal. Otra bien distinta es la actitud ante esos hechos que puede ser positiva o negativa (la botella medio llena o medio vacía). El hecho objetivo es que si tenemos una botella con una capacidad de 1 litro tendremos en este ejemplo medio litro de agua. El pesimista dirá que tiene la desgracia de faltarle medio litro y el optimista dirá que tiene la suerte de tener medio litro. La actitud mejor ante la vida es la positiva pero sin caer en el optimismo desbordante, es decir siendo muy conscientes a la vez de la realidad objetiva (hay medio litro). Esta actitud es la que más satisfacciones nos producirá, y a la vez evitaremos la frustración de darnos golpes con la dura realidad de la vida como le pasa a muchos optimistas. Esto podríamos aplicarlo a cualquier aspecto de nuestra vida o a la relación con otras personas.

Según la teoría del psicólogo Seligman  los optimistas tienden a atribuir los sucesos negativos a causas externas a uno mismo, temporales y específicas y los positivos a causas internas y estables. Así que si soy del estilo optimista y por ejemplo suspendo un examen tenderé a pensar que la causa es que el examen era muy difícil, y si apruebo a que soy inteligente y buen estudiante. A la inversa pasaría para el estilo pesimista.

El optimismo por si solo puede no ser tan bueno como se piensa. El optimismo es algo muy de moda a juzgar por la gran cantidad de libros de psicología de autoayuda, que sin mucha base científica prometen la felicidad  con alguna receta o fórmula mágica o con sólo pensar de forma positiva y no preocuparse por los problemas. Como si la capacidad de nuestra mente fuese casi ilimitada con sólo pensar en positivo, y la realidad de la vida y los condicionantes sociales no existiesen y todo dependiera de nuestra actitud ante la misma. Entre los riesgos del optimismo desbordante según algunos estudios en psicología están el asumir mayor cantidad de riesgos o ser más imprudentes al sentirnos menos vulnerables, ser menos críticos y más fáciles de engañar, atender menos a las normas sociales y hacer juicios menos equitativos perjudicando las relaciones sociales, dejarse llevar más por primeras impresiones sobre las personas, perseguir metas poco realistas, no hacer ciertas tareas difíciles que requieren esfuerzo por miedo a que el fracaso dañe nuestra autoestima, no hacer una valoración adecuada de las propias capacidades o posibilidades a la hora de competir con otros, etc.

Nuestro cerebro construye en gran medida nuestra realidad y la forma en que percibimos, interpretamos y experimentamos el mundo tanto a nivel físico como psicológico o social. La física, la filosofía, la psicología, la neuropsicología y la sociología demuestran este hecho. Y como no hay dos cerebros iguales ni todos hemos tenido los mismos condicionantes, distintas personas pueden percibir, interpretar y experimentar el mundo y la realidad social que les envuelve de distinto modo. De esta forma ante un mismo hecho distintas personas podrán interpretarlo de distinto modo. Estas diferentes formas de interpretar o entender un mismo hecho, una situación, una expresión, una actitud, un comentario, serán fuente indiscutible de múltiples malentendidos y a su vez de muchas discusiones absurdas por tanto. Por eso existe un refrán que dice: "Todo es según el color del cristal con el que se mire" refiriéndose a que un mismo hecho cualquiera puede ser visto o interpretado de múltiples o innumerables maneras, tantas como colores o matices hay.

Ejemplos a nivel físico: Una persona con daltonismo (trastorno de la visión) verá los colores de distinto modo al resto, igual que un animal de otra especie percibe la realidad física de un modo muy distinto a un ser humano. Un animal puede percibir sonidos u olores que nosotros no percibimos, otro puede percibir un mundo en dos dimensiones mientras nosotros gracias a la profundidad lo percibimos en tres. Un murciélago es capaz de volar en completa oscuridad sin que le estorben los obstáculos percibiendo la realidad de una forma muy especial, emite sonidos que rebotan con los objetos recibiendo sus ecos y de esa forma construye su realidad de forma distinta a como lo hace un ojo. Existe un curioso, raro y frecuente fenómeno, conocido en medicina como "miembro fantasma", que consiste en que muchos amputados siguen sintiendo el miembro que ya no tienen; aunque se lo hayan cortado su cerebro aún sigue produciendo estas sensaciones como si existiesen realmente. Otro raro fenómeno médico ocurre en personas a las que le han diseccionado parcialmente la unión entre los dos lóbulos del cerebro, son capaces de señalar correctamente la posición de objetos que no son conscientes de ver. Personas con trastornos psicológicos pueden tener alucinaciones, es decir perciben sensaciones (por ejemplo oyen voces en su interior) que en la realidad objetiva no existen. En muchos casos ponemos ejemplos que son creaciones de nuestro cerebro que entran dentro de la patología médica o psiquiátrica, pero en otros son simplemente formas distintas de percibir la misma realidad, como cuando hablamos de la distinta forma de percibir de otras especies. Un posible extraterrestre quizás percibiría la realidad de un modo muy distinto a como nosotros lo hacemos.

Ejemplos a nivel psicológico: Alguien podría interpretar como burla u ofensa lo que otro interpreta como broma o bien no darle tanta importancia, y esto es así por su sensibilidad o por que atribuye ciertas intenciones a las otras personas de forma más o menos acertada o no. Otro podría interpretar como hostil la actitud de otra persona mientras otra no. Una propuesta de ayuda de una persona hacia otra podría ser bien recibida y agradecida, independientemente de que la acepte o no según le interese, sin embargo otra persona distinta podría interpretarlo como una intromisión en su vida o en su forma de hacer las cosas. Podríamos valorar, juzgar o etiquetar a alguien como si tuviera una característica fija o rasgo de personalidad en función de algún hecho aislado; por ejemplo, vemos cabreado o quejándose a alguien que no conocemos un día aislado, y lo etiquetamos como si fuera una persona arisca o de mal carácter cuando en realidad es quizás más bien lo contrario. También podríamos desconfiar o sospechar con más o menos acierto de otras personas. Así podríamos seguir poniendo miles de ejemplos.

Cualquier persona mentalmente sana puede hacer estas interpretaciones y equivocarse, pero unas interpretaciones erróneas pueden llegar a ser consideradas patológicas y estaríamos ante un delirio (psicosis, paranoia). Para que sea reconocido  como patológico por la psiquiatría o psicología debe reunir los siguientes requisitos: 1) ser una idea firmemente sostenida pero con fundamentos lógicos inadecuados. 2) ser incorregible a pesar de la demostración de su imposibilidad. 3) ser inadecuada en el contexto cultural del sujeto. El trastorno de personalidad paranoica o delirante es una afección mental en la cual una persona tiene un patrón de desconfianza y recelos de los demás en forma prolongada. Con frecuencia sienten que están en peligro, que alguien les persigue o ataca. Buscan pruebas para apoyar sus sospechas, sólo buscan signos que confirmen el prejuicio para convertirlo en convicción, por ejemplo creer ver extrañas coincidencias. Las personas con este trastorno tienen dificultad para ver que su desconfianza es desproporcionada para su entorno. Este trastorno puede coincidir con personalidades narcisistas, egocéntricas, y el individuo creerse alguien especial o incluso elegido con un concepto elevado de sí mismo, sin embargo no han sido bien tratados por la vida y los demás así que fracasan, piensan que los demás se han aliado o conspiran contra él y requieren de constante autoafirmación y de la admiración de los demás, o bien la necesidad de comunicar, compartir y buscar adeptos a su sistema de creencias.

Lo razonable sería evitar hacer conjeturas e interpretaciones que no estén plenamente justificadas y ratificadas por los hechos objetivos. Dejarse llevar por una hipótesis sin fundamentar sobre la conducta de nuestros semejantes, puede llevarnos a perder una valiosa relación. No obstante no es nada fácil evitar estas falsas interpretaciones. Es común juzgar a otras personas erróneamente en base a sólo unos pocos hechos, con razonamientos poco fundamentados o según la opinión subjetiva de otras personas sin poder contrastarlas. 

También los seres humanos tenemos una idea de cómo suponemos que hay que actuar o comportarse en una situación determinada, y podemos pensar que la forma de pensar o actuar de otras personas en esa situación es errónea. Si bien es cierto que muchas personas pueden tener un comportamiento inadecuado y podríamos poner múltiples ejemplos ¿Cuál sería el criterio adecuado para juzgar como correcto, adecuado, normal o patológico una actuación, y saber si no nos equivocamos y si ambas formas de comportarse pueden ser igualmente correctas pero simplemente distintas? 

Las diferentes formas de actuar o comportarnos varían no sólo según nuestra personalidad sino también según las distintas costumbres o normas sociales de las distintas culturas, grupos o momentos históricos. En cada cultura, grupo o momento histórico puede haber una forma de comportarse que pueda considerarse correcta o no y que intentan inculcarnos desde niños en nuestra sociedad. Así que es fácil entender que nos puedan extrañar tanto las formas distintas de otras culturas muy ajenas a la nuestra. ¿Es quizás más correcto la forma de una cultura que la de otra o simplemente son formas distintas de entender la vida? 
Pongamos algunos ejemplos de estas diferencias sociales. El papel de la mujer en la sociedad es algo que varía mucho en la sociedad según las distintas culturas o momentos históricos. En nuestra cultura y momento histórico actual está aceptado por una gran mayoría que la mujer debe tener los mismos derechos y libertades personales que el hombre, trabajar, ser independiente del varón. Hace pocas décadas o en otras culturas la mentalidad de la mayoría no era así. Si pensamos en una sociedad islámica integrista, donde incluso una mujer puede verse obligada a llevar un burka, las diferencias son enormes. El valor de la libertad individual, del honor o de la honra puede variar de unas culturas a otras. Tampoco en todas las culturas el cabeza de familia, patriarca, jefe, etc. tiene el mismo valor. 

Las Etiquetas sociales también varían. Una etiqueta es un aspecto del decoro, es un código que gobierna las expectativas del comportamiento social, de acuerdo a las normas convencionales dentro de una sociedad, clase social o grupo social. También podríamos decir lo mismo de los modales que son las normas de conducta que ejecutadas demostrarían que una persona es correcta, educada y refinada, y que se usan para exteriorizar el respeto hacia otras personas. Muchas de las actitudes aceptadas como "buenos modales" suelen estar avaladas por la costumbre. Aquellos que se consideran "educados" son altamente susceptibles de cambiar con el tiempo, la ubicación geográfica, el estrato social, la ocasión, y otros factores. Lo que a una persona de una cultura podría ofender o ser un gesto de mala educación en otra no o serlo en menor medida. Dejar propina en un establecimiento en unos países puede no considerarse necesario y en otros no hacerlo se considera un mal comportamiento. Saludar con un determinado gesto en otra cultura distinta podría no entenderse o molestar. Ciertas formas de vestir o arreglarse pueden ser mal aceptadas en ciertas culturas y en otras no. No aceptar ciertos obsequios puede ser de mala educación en unas culturas y otras no. La hospitalidad, los insultos, la forma de conversar o comer, de respetar las normas de tráfico o de urbanidad, responder ante los favores o invitaciones, seguir las normas dentro de un grupo, etc. también varían. Hay múltiples ejemplos que podríamos poner. 

Las personas más intransigentes o rígidas tendrán más dificultades para entender la forma de pensar o comportarse de otras. Estas circunstancias son motivo de frecuentes discusiones o conflictos entre distintas personas. De ahí la importancia de ser flexibles.

El ser humano posee un enorme talento para construir historias coherentes (modelos o maquetas) a partir de hechos aislados e inconexos, tal como hacen las múltiples teorías conspirativas que existen para cada acontecimiento importante. Por ejemplo es muy típico en algunas personas el ver coincidencias más o menos extraordinarias donde sólo hay casualidades. Sin embargo que algo sea coherente o tenga sentido no quiere decir que necesariamente sea cierto por muy bien que pueda sonarnos.

Resistencia a cambiar nuestra forma de pensar. El problema está en que una vez que se ha esbozado un modelo explicativo (nuestra forma de entender como funciona algo, alguien o un grupo), cuesta mucho renunciar a él, y antes que cambiarlo, se suele preferir seguir adelante con el mismo modelo. Para conservar su coherencia interna, se descartan, o reinterpretan los elementos que no encajan en la trama ideada (aquellos que contradicen lo que pensamos), en lugar de revisar y cuestionar, desde el principio, la verosimilitud del modelo o de nuestras ideas. Existe una expresión popular referida a esto que dice "verle los 3 pies al gato". Se refiere a que pese a la evidencia clara de que los gatos tienen 4 patas (el hecho objetivo) somos capaces de darle todas las vueltas que nos resulten necesarias a nuestros argumentos para que parezca que los gatos tienen 3 patas (nuestra creencia falsa o irracional). Es lo que suelen hacer los creyentes en alguna fe religiosa o creencia no científica, pseudo científica o infundada, capaces de reinterpretar y asimilar sin dificultad, cualquier acontecimiento o descubrimiento nuevo que ponga en entredicho sus creencias irracionales, su modelo virtual, y con tanto más ahínco cuanto más tiempo e ilusión han invertido en él.

Nuestras ideas fijas sobre los demás. También se da este fenómeno en la elaboración y desarrollo de teorías sobre las personas (como son o los motivos por los cuales actúan) y acontecimientos que tienen lugar en nuestras vidas. A partir de ese momento, todo lo que ocurra, o deje de ocurrir, será interpretado en clave de la teoría inicial. Al observar un comportamiento en otra persona responderemos habitualmente en función de nuestra teoría o prejuicios sobre esa persona, bien sean debidos tanto a creencias positivas como negativas. Reaccionaremos mecánicamente al observar la conducta de los demás según esos clichés (estereotipos, etiquetas, ideas de cómo son otras personas y porque habitualmente se comportan de una determinada forma). Es posible que ni siquiera le demos a la otra persona la oportunidad de respondernos o explicarse. Sin embargo estas reacciones mecánicas y poco reflexivas serán la fuente de errores de juicio, malestar en los otros y de múltiples discusiones.

Nosotros solemos pensar que somos mejores que los demás. Es cierto que mucha gente tiene baja autoestima y no se valora lo suficiente, se siente insegura y suele confiar más en la opinión de los demás que en la suya propia. No obstante lo habitual es tener una tendencia a pensar que nuestra forma de pensar y actuar es mejor y más correcta que la de las demás personas. Precisamente por eso discutimos tantas veces con los demás y solemos pensar que somos nosotros los que tenemos razón y que son los otros los que se equivocan. No hay más que ver las discusiones sobre política por ejemplo. Es mucho más fácil comprender nuestro propio punto de vista, que es además el que favorece nuestros deseos e intereses que el de los demás. En el fondo es una cuestión de Ego o de orgullo, de darnos mucha importancia y de falta de humildad. El orgullo o el falso orgullo puede ser un disfraz de la falta de autoestima y de nuestras carencias emocionales, físicas o intelectuales. Ya lo dice un refrán: "dime de lo que presumes y te diré de lo que careces"
 
Lógicamente es más fácil ver nuestro punto de vista que emana de nuestra propia mente y nuestros propios razonamientos,  pensamientos y autoanálisis que el de los demás (introspección). Nosotros no estamos dentro de la cabeza de los demás, no pensamos igual que los demás ni sentimos igual que los demás ni hemos experimentado lo mismo que los demás, por lo que es más difícil por tanto entender el punto de vista de los demás, así que nos elaboramos una idea de como piensan los demás. En este sentido, cuando consideramos o juzgamos las decisiones o las elecciones irracionales de un extraño nos vemos obligados a confiar en información basada en su comportamiento externo, vemos sus fallos desde fuera y somos capaces de detectarlos y desarrollamos lo que se denomina una iusión de introspección: idea de lo que los demás estarían pensando en ese momento o sus motivaciones para hacer algo. 
Sesgo de punto ciego: es esa predisposición a no reconocer nuestros propios prejuicios y a pensar que estamos mucho menos sesgados que los demás. Igualmente según el sesgo de mejor que el promedio, específicamente, es más probable que nos veamos a nosotros mismos como de manera inexacta como "mejor que el promedio" para posibles tratos positivos y "menos que el promedio" para tratos negativos. Cuando se nos pregunta subsecuentemente cuán prejuiciosos somos, las personas nos consideramos a nosotros mismos como mucho menos sujetas a los prejuicios descritos que la persona promedio, la tendencia natural a asumir que cualquier otra persona es más susceptible de cometer errores cognitivos o pensamiento que nosotros mismos. El denominado sesgo del punto ciego  establece una diferencia crucial entre cómo evaluamos a los demás y cómo nos evaluamos a nosotros mismos.  Además tenemos en el fondo miedo de dañar nuestra propia autoestima o nuestros intereses y creemos que reaccionando así salimos en nuestra propia defensa. Como se dice en los evangelios “vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro”. Se refiere al hecho de lo fácil que es ver o engrandecer los defectos de los demás y lo difícil que es muchas veces ver nuestros propios defectos. Las investigaciones en psicología han demostrado curiosamente que las personas más inteligentes tienen incluso más sesgos sobre las demás que las que lo son menos, posiblemente porque son más confiados sobre sus propias capacidades intelectuales; sin embargo esto ocurre porque los motivos de muchos sesgos son básicamente inconscientes y tienen mucho que ver con las emociones. En realidad son las personas con mayor empatía, por su capacidad para ponerse en el lugar del otro y de pensar o sentir como si fuera el otro, las que tienden a tener menos sesgos cognitivos sobre otros. También a veces si juzgamos demasiado los errores o faltas de los demás y somos un tanto hipócritas por ocultar o no examinar nuestros propios errores puede ser algo que se vuelva en nuestra contra, al descubrirse posteriormente nuestros propios errores y miserias, y se cumpla esa frase también de los evangelios que dice: "No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzguéis seréis juzgados, y con la medida con que midáis se os medirá". ¡Seamos humildes pues!

Tener buena fama. Existe un refrán que dice “Cría fama y échate a dormir”, y que se refiere a que una vez que se adquiere buena fama poco trabajo cuesta conservarla, pues no se da crédito ni a la evidencia que merecería descrédito. Pero igualmente podríamos decir lo contrario de cuando alguien adquiere mala fama, “por un gato que maté me llamaron mata gatos” dice otro refrán. Por ejemplo, tenemos la creencia de que alguien es torpe, egoísta o tiene cualquier otro defecto, pues ocurrirá que al mínimo fallo que cometa esa otra persona y que quizás podría haber cometido igual cualquier otro, nos decimos o le decimos “¡claro es que como siempre eres tan torpe, egoísta, etc.!” Reaccionamos hacia esa persona con un comportamiento, pensamiento o actitud que no tendríamos con otra persona distinta que conocemos menos o de la que no tenemos ese prejuicio, pero que sin embargo su error fuese el mismo.

Como resumen y como consejo. Esforzarnos en evitar hacer interpretaciones negativas o erróneas de la conducta de nuestros semejantes y no dejar que éstas interfieran con nuestra actitud, pero tomar precauciones discretas para prevenir los riesgos que se podrían derivar de una posible confirmación de nuestras conjeturas más pesimistas. Así mismo tener una actitud positiva y constructiva ante la vida  pero sin perder el sentido de la realidad de los hechos, y como no un poquito más de humildad.



miércoles, 19 de noviembre de 2014

POSIBLES CONSECUENCIAS NEGATIVAS QUE PUEDE TENER LA RELIGIÓN



¿Es negativa la religión? ¿Nos hace ser mejores o peores?

Con este artículo no pretendo ofender los sentimientos religiosos de ninguna persona, que son profundamente respetables. Tampoco creo que amparándose en la libertad de expresión se deba permitir o hacer la mofa, ofensas o insultos de las creencias de otras personas. Sin embargo si creo que es un derecho y un principio básico democrático poder hacer una crítica racional de las creencias religiosas y sus posibles implicaciones.

Las críticas a la religión no sólo proceden de movimientos políticos o de la filosofía, el racionalismo o la ciencia. Muchas de las opiniones más críticas proceden de unas religiones o creencias hacia otras (incluso hay guerras de religión, considerar infiel al que no es de su misma religión, etc.) e incluso desde dentro de las mismas religiones. Desde dentro están los elementos o sectores críticos y que en muchos casos han sido considerados herejías. Estas críticas frecuentemente dividen a estas religiones formando otras nuevas. Hay que destacar la hipocresía o doble rasero de medir de ciertas personas o grupos cuando critican por un lado las mofas u ofensas a la propia religión, pero se defienden las mofas u ofensas a otra religión amparándose en la libertad de expresión.

En los países árabes, los más tolerantes con los cristianos han sido los más laicos y socialistas a diferencia de los musulmanes integristas e intransigentes. En la historia de las religiones hay muchos ejemplos de intransigencia e intolerancia de unas religiones con otras, llamándose infieles y matándose entre ellos. Corea del Norte, frente a la imagen distorsionada que tenemos, es un país donde hay una sintonía perfecta entre comunismo y religiones tradicionales y donde la comunidad católica vive en armonía con las demás. En Nicaragua, durante el sistema comunista, hubo una clara relación entre miembros de la iglesia católica y el estado donde incluso llegó a haber ministros que eran sacerdotes católicos.

Debido a que no todo el mundo entiende una misma religión del mismo modo ni está de acuerdo con los mismos principios ni todos los momentos históricos se ha visto del mismo modo, y más ahora que hay más libre pensamiento, podría haber elementos o aspectos de una religión que sean aceptados o criticados al mismo tiempo según los distintos creyentes del grupo religioso. Estas críticas no tendrían porque ser aplicables a todas las creencias que existen y su valor es relativo.

Entre las posibles consecuencias negativas tenemos:

§      Sentimiento de culpa innecesario a causa del concepto de pecado. Por ejemplo en las Iglesias Católicas se repite o repetía todos los domingos la oración del “yo pecador” donde el fiel repite: “por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa” a la vez que se golpea el pecho. Ya expliqué en otro artículo anterior “¿La ilusión de la libertad?” la diferencia entre culpabilidad y responsabilidad, y de las ventajas psicológicas que representaba el sentido de responsabilidad frente al de culpabilidad.
§      Miedo al castigo divino o al Infierno eterno. Este miedo puede ser fomentado también para ejercer un control social sobre los fieles.Muchos se plantean la incompatibilidad entre un Dios bondadoso, todopoderoso y omnisciente (sabe todo, incluso lo que nos va a pasar en el futuro) con ciertos castigos o la existencia de este supuesto infierno. ¿Porque ese ser nos crea incluso a sabiendas de que nos vamos a condenar, ya que esta condena forma parte de nuestro destino o bien de una mala elección por el mal uso de nuestra libertad ?
§      Intolerancia. Se pretende imponer la verdad religiosa o la moral religiosa al conjunto de la sociedad y no sólo a los fieles que la profesan libremente. Por ejemplo se promueve prohibir el divorcio al conjunto de la sociedad y no sólo a los miembros del grupo religioso pero se admiten nulidades matrimoniales según el criterio de la iglesia de turno, o por ejemplo que la asignatura de una religión confesional fuera obligatoria para todos los niños aunque no la quieran ellos ni sus padres o bien que compute su nota junto con el conjunto de las asignaturas.
§      Integrismo. Religión y política van de la mano. La religión se integra en la dirección política de la sociedad y no sólo en la esfera del individuo, familia o grupo de fieles. Se defienden los estados confesionales o en su defecto con privilegios a ciertos grupos religiosos. Se pretende imponer una verdad o valores religiosos a la mayoría de la sociedad. La presencia de elementos o símbolos religiosos se encuentran en las instituciones, actos o centros públicos.Se discrimina, favorece o se recortan derechos de unas religiones frente al resto de confesiones.
§      Fundamentalismo. Aplicación intransigente de una doctrina o práctica establecida. Por ejemplo en el Islam estricta aplicación de la ley coránica a la vida social. La legislación o administración de justicia deriva del Corán y no del derecho moderno.
§      Normas religiosas. Las personas deben seguir una serie de comportamientos impuestos o bien no realizar otros prohibidos, o seguir una serie de rituales o prácticas. La norma debe cumplirse de forma estricta, y no por un motivo racional o práctico sino porque deriva de una creencia irracional o simplemente porque es la norma y ya está o porque se supone dios lo quiere o como requisito para la Salvación. Por ejemplo un Testigo de Jehová llegará a perder su vida por no hacerse una transfusión de sangre o un musulmán no comerá cerdo por considerar al cerdo impuro o deberá rezar un número de veces determinado al día.
§     Prácticas de mortificación, sacrificios innecesarios a cambio de supuestas recompensas divinas. El fiel puede por ejemplo ayunar, llegar a llevar pesadas cruces, auto fustigarse, etc. La psicología científica estudia técnicas de autocontrol eficaces, pero no hay evidencia alguna de que la mortificación tenga utilidad práctica más allá de las creencias.
§      Movimientos Sectarios. Grupos cerrados religiosos que pueden considerarse destructivos en mayor o menor medida debido a sus prácticas o al control sobre la vida del miembro. En algunos casos se ha llegado a juicios por ser tales prácticas delictivas. Es destacable que muchas religiones usan un doble rasero de medir al criticar a las sectas, pero que tiene admitidas en su seno multitud de organizaciones sectarias. Ha llegado a haber casos extremos en que todos los miembros de una secta de han suicidado de forma colectiva.
§      Inmovilismo Social para cambiar las injusticias. Caridad como paliativo frente a derechos ciudadanos o a justicia social. La religión como opio del pueblo diría Marx. Usar la religión como instrumento del poder o de los poderosos para mantener su status o desigualdad social y a cambio dar limosnas. Enseñar en la resignación ante las desgracias de la vida o a esperar a una compensación en una futura vida ultraterrena.
La pobreza, las desgracias, las enfermedades, los desastres naturales o injusticias pueden ser consideradas como el destino o bien del karma (consecuencias negativas de nuestra vida o vidas anteriores), o lo que se merece cada cual por su mal comportamiento, del pecado de la sociedad donde vive (por ejemplo pagamos el pecado de otros porque Dios no debe intervenir en la libertad que  da a los seres humano) o del deseo de Dios o una prueba a la que él mismo nos somete. Se pueden justificar estos sufrimientos y un orden social injusto y la existencia de clases sociales porque Dios lo quiere o uno se lo merece o es parte de un destino que hay que soportar.  Todo esto puede llevar a no querer cambiar la estructura social y promover movimientos conservadores, aunque no necesariamente.
Es frecuente por tanto plantearse la incompatibilidad entre un ser divino o Dios bondadoso y todopoderoso con todos estos sufrimientos difíciles de entender.
§      Represión sexual. Impide el disfrute de una sexualidad placentera. El sexo es visto como algo pecaminoso y que sólo sirve para la reproducción. Cualquier acto sexual fuera del matrimonio o de la procreación es condenado. Los miembros de una congregación pueden tener prohibido cualquier deseo sexual, atentando contra su desarrollo personal y contrariamente algunos desarrollan desviaciones sexuales como pederastas. La homosexualidad es condenable aunque forme parte de vida personal, privada e íntima de cada cual.
§      No compartir la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer ya que la religión suele defender los valores más tradicionales, la mujer tiene un papel secundario en la sociedad y en la vida religiosa.
§     Segregación. La religión más que unir podría separar, si lo hace de quienes no son de nuestro grupo. En una misma sociedad las personas pueden ser separadas por la religión de sus padres incluso desde niños. Así por ejemplo en Irlanda del Norte habrá niños católicos y niños protestantes. En Palestina niños judíos, cristianos o musulmanes, etc. También la religión puede segregar por sexo y llamarlo educación diferenciada, la cual es en realidad ideología disfrazada de ciencia.
§      Fanatismo. El origen de los conflictos suele ser de índole política o económica, pero la religión en vez de fomentar la paz puede alimentar el odio, la violencia y los conflictos bélicos dificultando el entendimiento entre pueblos. Los casos extremos son los terroristas suicidas.
§      Historia cruel. La historia de las religiones puede tener un pasado cruel. Como ejemplos en el Islam Mahoma se impuso con las armas y muchos de sus fieles hacen llamamiento a la guerra Santa según el Corán mientras otros no. El Antiguo Testamento, que es un libro inspirado por Dios, está lleno de múltiples ejemplos de crueldad cuya lectura no es apta para niños. Muestra el Antiguo Testamento un Dios cruel y vengativo, matanzas y genocidios ordenadas por dios al estilo de los exterminios Nazis, castigos divinos y todo tipo de crueldades realizadas por los seguidores de Dios como buen ejemplo de su doctrina.
§    Creencias irracionales. La religión hace que las personas deban creer en ideas irracionales y absurdas y vivan en un engaño o fantasía mental. Existe la creencia en el dogma, que es la verdad revelada o interpretada que se entiende es incuestionable, por lo que no hay pensamiento libre.
El creyente acepta ideas sin mucho sentido crítico y casi sin planteárselas por si mismo ni dudar de las mismas. Las creencias se inculcan normalmente desde muy niños cuando la mente es menos crítica y permeable y se acepta cualquier idea ofrecida por los adultos. No queremos además entrar en conflicto con ciertos valores o creencias religiosas firmemente arraigadas en nuestra mente o en nuestro entorno social. En el fondo puede haber un desasosiego por el miedo a perder ciertas creencias y el consuelo psicológico o apoyo social que nos aportan.
§      Conflicto Ciencia-Religión. La religión puede no fomentar u obstaculizar el pensamiento racional o el desarrollo científico e impedir el avance de la sociedad. Si la verdad ya está revelada quizás no interese tanto conocer el mundo natural. Las creencias religiosas pueden entrar en conflicto con la Ciencia si se contradicen.
Por ejemplo la Teoría de la evolución ha tenido muchas reticencias, algunos creen en la interpretación literal de las escrituras bíblicas que es algo que contradice muchos de los principios de la ciencia en modo radical o en la teoría pseudo-científica del diseño inteligente que contradice la evolución. La creencia en la tierra como centro del universo era contraria a la Astronomía y los milagros también contradicen las leyes de la física o de la biología.
La ciencia a diferencia de la religión y las creencias supersticiosas ha demostrado ser el mejor y mas objetivo medio para conocer la realidad, y ha ido demostrando poco a poco como el funcionamiento de las cosas obedecen a causas naturales y no sobrenaturales. De esta forma muchas creencias religiosas han sido demostradas como falsas.
§      Trastornos mentales. Algunas personas pueden desarrollar patologías mentales a causa de sus creencias, hay trastornos obsesivos religiosos, sicóticos que se creen poseídos o influidos por diablos o espíritus, etc. 

Si nos centramos por ejemplo en críticas habidas desde fuera o dentro de la religión Católica podemos citar:

§   Religiosos y teólogos de pensamiento “progre” un tanto silenciados que rechazan normas de la jerarquía, son críticos con el pasado y el presente, rechazan el posicionamiento político a la derecha y el nacional-catolicismo, las “sectas católicas”, el celibato obligatorio, la elección de ciertos Papas, la posición sobre los anticonceptivos o el divorcio, etc.
§      La teología de la liberación en Sudamérica, posicionada ideológicamente con la izquierda política y el Marxismo, frente al clásico posicionamiento en la derecha política. Caso paradigmático es Nicaragua al estar dentro de las estructuras del poder.
§    Grupos divergentes y herejes. En la historia de la Iglesia Católica y de otras religiones han surgido muchos grupos divergentes que han llegado a ser considerados en muchos casos como herejías peligrosas y hay gente que ha acabado en la hoguera por ello. Una feroz crítica venida desde dentro fue el protestantismo y todos los grupos evangélicos.
§      Los propios fieles. Otra crítica viene de los mismos fieles que modernamente sobretodo rechazan algunas normas, son poco practicantes y ven a la jerarquía como anticuada o con fallos. Hay un cierto divorcio entre la jerarquía y muchos creyentes.
§   Sectas Católicas. Críticas a las sectas existentes dentro la religión católica y que gozan de un trato preferencial por la jerarquía. Opus Dei, Legionarios, conventos de clausura, etc. Las características de estos grupos son las mismas que pueden otorgarse a sectas peligrosas. La única diferencia es que al ser católicas están mas admitidas socialmente por la tradición. ¿Como calificaríamos si no a grupos dentro de los cuales hay innumerables casos de pederastas o donde tienen a personas encerradas en un convento sin poder salir para nada ni tener contacto con el exterior, no te permiten tener pareja o formar una familia, hacen votos para estar en permanente silencio o se llaman por ejemplo esclavas del señor o muestran obediencia y sumisión, controlan o dirigen tu vida o pensamiento hasta el extremo incluso de cometer delitos como revisar tu correspondencia o les otorgas todo tu patrimonio económico? ¿Y los seminarios menores donde se ingresa a menores de edad en una organización sin esperar a que sean adultos? Cuando estas mismas prácticas las realizan sectas no católicas son mucho más rechazadas por la sociedad en general. Sin embargo las prácticas consideradas destructivas por los expertos que se achaca a otras sectas no católicas son en realidad las mismas. Aunque a algunos sorprenda así es.
§      Los propios evangelios. Otro personaje muy crítico con la religión es el propio Jesucristo. Critica al fariseo, a quien preocupa demasiado el cumplimiento de la norma, critica el sacrificio innecesario frente a la falta de misericordia, critica la opulencia y el boato religioso (nace en un pesebre, va en un burro, viste con sencillez, rechaza la opulencia del templo y dice que es mas difícil que un rico entre el reino de los cielos). Del Dios sangriento del pasado insiste en el Dios de amor y en no juzgar al prójimo.  Critica el integrismo religioso político (a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar) Hay en sus palabras una crítica clara a la religión judía, un hereje de su época quizás, pero también a mucho de lo que ha habido dentro del cristianismo y de sus jerarcas a lo largo de la historia. Espero que muchos religiosos se acuerden de lo que es de Dios y lo que es del César cada vez que se meten en política hablando de nacionalismo o defendiendo determinados regímenes políticos, o bien sean más autocríticos con la propia institución y sus fallos cuando lean los evangelios.

Religión y Moral. Frente a lo que algunos creen ni las personas religiosas tienen porque ser mejores personas ni la existencia de una moral en el ser humano procede de la religión, sino que es mucho anterior a esta. Su origen está en los primates y en su desarrollo mental y social. La empatía tiene su origen en las neuronas espejo que ya tienen algunos primates y el comportamiento altruista en las relaciones sociales creadas por la necesidad de cooperar para sobrevivir en tribus. La moral deriva de los sentimientos y del desarrollo psico-social y no de la religión. ¿Podría la religión al tener un carácter sagrado reforzar la moral de algunas personas, o más bien es un producto del miedo al castigo divino?
Las creencias religiosas pueden crear una incongruencia entre lo que nos han inculcado, lo que nosotros pensamos y en como actuamos. Como consecuencia de esto se puede crear un posible conflicto personal. Este conflicto es muy propio de personas a las que se les inculca fuertes principios morales y sobretodo si son contrarios a nuestros instintos o tendencias naturales

Religión y cambio social. La religión no ha podido impedir la violencia, las guerras (incluso las ha fomentado) ni un sistema económico depredador creador de grandes injusticias sociales y explotación de unas personas sobre otras, incluso la esclavitud. Como ejemplo podemos poner el hecho de que en Europa desde que acabó la segunda guerra mundial no hay guerras y es cuando mas derechos sociales e individuales hemos tenido de toda la historia; y ha sido precisamente cuando la religión tradicional ha tenido menos poder, fuerza e influencia en la sociedad. Así que no parece que la religión sirva por desgracia de mucho para mejorar la sociedad o bien los cristianos que son los que dominaron Europa no fueron capaces de seguir el evangelio. Ha sido realmente el pensamiento racional y como consecuencia del mismo la filosofía y la ciencia los verdaderos promotores de los cambios sociales y progresos de la humanidad, aunque no siempre exitosos.


 "La verdad os hará libres" (Nuevo Testamento. Jn 8,32).

“¿Tu verdad? No, la Verdad, y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela.” (Machado, Proverbios y Cantares)









miércoles, 12 de noviembre de 2014

NEW AGE

¿QUE ES LA NEW AGE O NUEVA ERA?


  • El término Nueva era o New  Age se refiere a la Era de Acuario y nace de la creencia astrológica de que cuando el Sol pasa un período (era) por cada uno de los signos del zodíaco, se producen cambios importantes en la Humanidad. Es común creer en un tiempo renovador que acaba de llegar o está por venir cuando la humanidad avance espiritualmente
  • El término «movimiento» sería el más adecuado, ya que carece de las connotaciones de carácter institucional, dogmático o cultural que comúnmente se asocian a otros términos como «iglesia», «secta» o «culto».
  • El movimiento de la Nueva Era emergió como una coalición desorganizada, resultado del movimiento contracultural antibélico de los años sesenta en Estados Unidos y Europa y la espiritualidad hippie
  • Su sistema de creencias no está unificado sino que es un agregado de creencias y de prácticas muy diversas (sincretismo), a veces mutuamente contradictorias. También se incluyen perspectivas generales en historia, religión, espiritualidad, medicina, estilos de vida y música.
  • Sus creencias derivan tanto de tradiciones religiosas y filosóficas judeocristianas o de Oriente Medio, como el ocultismo, y otras orientales, como el hinduismo, el taoismo y el budismo.
  • Hay varios enfoques: está el enfoque del tipo a la carta «hágalo usted mismo», otros grupos con sistemas de creencias establecidas que recopilan religiones, y aún otros sistemas de creencias fijos.
  • Sus seguidores creen que no contradicen los sistemas de creencias tradicionales, sino que completan las verdades últimas contenidas en ellos. Consideran que las grandes religiones modernas habrían perdido el verdadero significado de sus propias creencias y se han centrado en el dogma (principios  establecidos por una autoridad como una verdad incuestionable y no sujetos al cambio ni consenso) y las falsas tradiciones.
  • Psicología del desarrollo personal o transpersonal, de los distintos niveles de consciencia o evolución personal o camino espiritual. La meditación frecuente en tradiciones orientales es una de las técnicas que pueden ser utilizadas.
  • Rechazo del cientificismo (las ciencias naturales como la única fuente de conocimiento auténtico sobre el hombre y la sociedad) o la ciencia «ortodoxa» basada en el método científico. Existe una visión típica basada en el misticismo (búsqueda interior de la exploración o perfección espiritual o iluminación), frente al desarrollo de teorías y su comprobación experimental
  • Usa términos tomados de la ciencia tales como la física cuántica (física que estudia las partículas elementales que componen la materia) y la psicología y da un nuevo significado a las palabras, lo que sitúa a la Nueva Era en el terreno de las pseudociencias (falsas ciencias).
  • Creencia en medicinas alternativas (llamadas holísticas por entender la salud del ser humano de forma global como un todo), sintonía con movimientos ecologistas y rechazo de la medicina científica.Medicinas como la homeopatía, ayurveda, acupuntura, iridología, Reiki, uso de cristales, etc. La mayoría de estos sistemas de tratamiento son vistos con extremo escepticismo en los círculos científicos. Cuando se prueban utilizando los mismos regímenes que se aplican en la medicina farmaceútica y las técnicas quirúrgicas (por ejemplo, estudios clínicos controlados), estos sistemas típicamente no ofrecen mejoras demostrables sobre el uso de placebos, y pueden incluso producir daño en muchos casos. Confiar exclusivamente en los tratamientos de la Nueva Era conlleva el riesgo de descuidar el tratamiento médico de un padecimiento hasta que sea demasiado tarde
  • La primacía de la experiencia subjetiva o personal de cada uno. Pretenden buscar una aproximación relativista a la verdad, es decir «una verdad, pero muchos caminos». La verdad misma se define por el individuo y su experiencia de ella.
  • Fuerzas y Energía Universal: Fuerzas, energías o agentes sutiles desconocidos por la ciencia que pueden producir cambios en el mundo espiritual o físico. Es equiparable al concepto de Magia
  • Poder. Acumulación de dichas fuerzas o la capacidad de producir cambios por medios paranormales, usualmente se le considera concentrado en un objeto, lugar o persona. Muchos creen transferible este poder mediante el contacto físico o la mera proximidad con fuentes de poder. Algunos creen que puede acumularse o agotarse en una persona u objeto mediante una variedad de mecanismos, así como el modo de vida y la proclividad a prácticas esotéricas que «gastan» o «recuperan» el poder. Se sostiene que este poder es observable por ciertos individuos dotados en forma de «auras» o «energía».
  • Espíritu: la creencia en una entidad sutil y trascendente en los seres conscientes de sí como es el espíritu, es compartida en todas las vertientes de la New Age.
  • Un cosmos interconectado. La idea de que los entes están unidos a un nivel fundamental, y que tal unión se manifiesta en ocasiones bajo la forma de sincronismos (coincidencias) o milagros.  


¿A que se debe el éxito de la New Age?

A mi entender la New Age se ha convertido en una nueva religión, aunque no sea una religión en el sentido tradicional del término. La New Age puede ser el sustituto de las religiones tradicionales, ya que a diferencia de estas ha sabido adaptarse a la mentalidad del hombre moderno de hoy día. Esto ha podido ser gracias a una serie de características que la diferencian en la mayoría de las ocasiones:
  • Libertad. Frente al dogma y la autoridad de la religión tradicional la new age ofrece al individuo la libertad de creer en lo que quiera y seguir las prácticas y el camino que me vale para llegar a la verdad. Puedo libremente coger de aquí y de allá todo lo que creo, me parece bien o me gusta sin que nadie me imponga nada. A más libertad se ofrece más aceptación obtiene en el público y más se extiende. La propia experiencia personal y directa vale mucho más que la palabra o intervención de una autoridad. La libertad es un valor fundamental para el hombre moderno, cada vez en más alza, frente al hombre antiguo que aceptaba con menos desagrado la autoridad.
  • Racionalidad. Frente al Mito y al desarrollo del mismo de las religiones y frente a creencias difíciles de creer o aceptar por un hombre más racionalista, la new age se presenta como algo más creíble y lógico para el hombre moderno. La new age se disfraza con elegancia de ciencia y racionalidad y habla en un lenguaje moderno y cientifista adaptado al hombre de hoy día.
  • Buen rollo. En la new age todo es psicología positiva. Nada de pecado, sacrificio, prohibición, mortificación, represión, falta de libertad sexual, tabúes. El lenguaje y los maestros espirituales que dan consejos y sabias enseñanzas son por lo general muy cercanos, que hablan de tu a tu y adaptados al lenguaje y formas de hoy día como le gusta al hombre moderno. Además también se usa un lenguaje exótico orientalista muy atrayente al hombre occidental.

https://es.wikipedia.org/wiki/Nueva_era